Educación y Desarrollo Local
La política educativa reciente tuvo aún como punto de apoyo una consideración de la
profesión docente como poseedora de derechos a retener. Fue un tiempo en que se asistió a
la mayor manifestación de profesores que se haya visto alguna vez en Portugal. Este acoso
político se traducía en una burocratización creciente de la actividad del profesor y confinó al
profesional a un espacio, principalmente el de la clase, exclusivamente técnico. Es como si
operase en un vacío social. Políticamente, dejaron de tener lugar las justificaciones u
obligaciones morales y sociales para el trabajo docente. Ahora bien, si este asunto afecta al
papel de la escuela en cualquier contexto, por mayor razón aún perjudica a la escuela en el
medio rural.
En el plano social, asistimos con fuerza a la rehabilitación de la ideología del atraso
del mundo rural por relación con un mundo urbano globalizado y desarrollado, donde reposa
la solución ideal para todos los problemas sociales. Se reforzó la visión del espacio social rural
como aquel donde nada acontece social-mente relevante o de un espacio marginado.
Igualmente se vino abajo cualquier tentativa de participación de la escuela en la
rehabilitación o recalificación del mundo rural . Todo esto a pesar de afirmar tericamente
que había una preocupación con el ordenamiento del territorio y de existir hasta una
Secretaria de Estado para el desarrollo rural, que parecía acoger algunas de las recientes
tendencias de promoción de una ruralidad emergente y de contar, en este marco, de una
renovación de la enseñanza y de la educación.
De este modo sucedió, aparentemente de un
modo paradójico, en un momento en que los sociólogos tomaron poder en el Ministerio de
Educación, alejando a los especialistas de la educación, ostensivamente responsabilizados por
los problemas educativos que el país aún/todavía vive. Se hace así eco, como es sabido, de un
“movimiento” que se desarrolla gradualmente en varios países, incluyendo España y Portugal,
de responsabilizar a los pedagogos y educación.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario